Tristeza celosa
20 Feb
No concedo ni un minuto en estos dÃas a la traducción de los galimatias que se me envian via antena despistada, será que me estoy volviendo a cada hora aún más sociopata.
Sin embargo, y en un gesto de cariño para la que lo merecia abrà boca y puño para tratar de explicar en qué consistÃa exactamente lo de “siento que ya te conozco”…
Cuatro similes escuetos con motivo de un señor llamado Jung, al que en ningun momento he citado de forma literal, y después un gesto de palma abierta mientras degusto la muy digna tarta de queso con aires de allá (o deberÃa decir axá).
La cosa es que el dÃa fue pasando de frio a gélido. a mi alrededor parece haber cierta intranquilidad, que como buena esponja que soy comenzé a adoptar a eso de las 2 de la mañana de ayer, con consecuente insomnio y pertinente tarde sin siesta.
Mi alrededor se siente pesado y yo me siento ajena, no pq quiera estarlo, si no pq se me ha puesto en el modo “robot”. y yo me callo hasta que empieze a arañar cosas. sigue haciendo frio de todas maneras.
Hoy por un momento me sentà sola, esa vieja y de sobra conocida sensación en la que te sientes sola con celos, sola pq no estás sola y sin embargo nadie cruza el humbral para despertar uan sonrisa o un gesto cariñoso y sincero.
Mi sombra y yo tenemos que sobrellevar dÃas de este tipo y raza, generalmente opto por la distracción y los nudos en el pelo.
Pero la sensación se revuelve vagabunda, acercándose a mi lado más cruel y fantástico, y devolviéndome como regalo dos gruñidos.
La verdad es que no sé como interpretarlo, los muñequines malos hacen piña y gritan cosas horrorosas, solo puedo asumir que si por causas cosmicas o cómicas o hormonales a veces mi alma se encuentra en vilo, también lo estará la de los demás.
Ni siquiera me quejo, ¿Para qué?, o es producto de mi imaginación o va a acabar mal y ya tengo demasiada sal dentro como para seguir llenandolo todo de cristales.
Se que lo mio es un poco raro, y que el diagnostico acelerado nunca resultó. Sin embargo me gustarÃa no oir lo que se piensa a mi alrededor y cerrar esas compuertas y pasar inadvertida.
Porque hoy yo no anhelo lo que ya tuve, y no puedo decir más alto que las cosas pasan y uno decide sacar la cabeza y avanzar, quedarse en medio no conduce a nada.
Sin ambargo mi tristeza de celos me persigue, tengo celos de lo que sé que podrÃa ser, y sólo pq existe un muro insondable no lo va a ser, y no es mi voluntad, es la falta de voluntad ajena la que me arrastra.
Ya no me culpo y a veces espero sentada y tarareando canciones de arañas de marte…he decidido dejar al mundo con sus recobecos, sin embargo el mundo deberia darse cuenta de que el “aqui y ahora” es tan importante que cuando queramos darnos cuenta ya solo seremos unos gilipollas que amenazan con morirse de pena…y aqui me incluyo.
Pero bueno, digamos que hoy necesitaria unos mimos a mayores, y digamos también que simplemente toca mirar para dentro y respetar lo que no me pertenece, apelando a ese reino en el que se han construido figuras de colores, y veranos al sol y nuevas sensaciones.
Yo veo todo eso, y además regalo gafas para dejar de estar ciego!

“Nunca llueve eternamente”Â













Esos recovecos a veces son la gota de aquella tortura hoy en desuso…
Lo tuyo es raro, y lo mio es solamente tonterÃa, pero a cada cual se le arrima un adjetivo a su medida, estos, no son los peores.
La voluntad esta en esos anteojos regalados, en no decir agárrate a mi que yo dirijo . . . la ajena no tuvo pues tanta fuerza de arraste, claro esta que quedan flecos, sé.