Archive | April, 2007

Con nueva ala

9 Apr

 


Aquí está, mi nueva ala dispuesta a sorprenderme, y a jugar conmigo. Brillante, docil y muy rápida en sus ganas de alzarse al azul.

Ka prueba sus maneras y modales antes de que yo me acerque a jugar con ella a su juego, de momento solo es su juego en el que solo me pide un poco de calma, que me acerque despacio y la vaya conociendo.

51.jpg

De paso, y entre nubes conozco también a Nika (y a Kali que ahora dormía). No me gustan los perros en general, pero a ellos yo si les gusto y esto es inevitable. En mitad de la montaña fronteriza recibo besos y saludosen idioma no desconocido, y no puedo negarme a pasar el rato con tan curioso bicho.

6.jpg

Mimosa, muy mimosa…se agazapa sobre Carol buscando el calor que nos robó la nube, y de vez en cuando mira hacia atrás pidiendo beso y más mimo.

7.jpg

En el lapso de 2 días, llueve, decidimos que no se puede volar, o más bien lo decide el viento por nosotros, y acabamos atravesando montañas Portuguesas, tan antiguas como el propio tiempo. Viaje de nuevo al Oeste, con parada de “miminhos” y alma en calma.

8.jpg

Recorrer de nuevo sendas no pisadas con olor a Océano, y devolver a esas esquinas del alma la conciencia de que el hueco que habitamos es más grande de lo que a diario creemos.

91.jpg

Antes de preparar la vuelta, volvemos a concretar planes, para regresar en la noche que no amanece al hueco que habiamos dejado atrás.

Con sensación de calma y alegria, desnudando alma y dejando la piel preparada para nuevos brillos.

10.jpg

 

Un Regalo

9 Apr


Amanecemos de Jueves y con algunas nubes, viajamos despacio rumbo oeste, al cabo de una hora y media ya se percibe la brisa Atlántica, suavidad y mejor temperatura.

Llegamos a Vigo y buscamos un refugio conocido, comida Korma y risas, después paseo de agua y olores no conocidos con color ajeno.

Vigo

 

La tarde se configura a su manera, sola, sin prisas, al fin recogemos mi regalo, y ahora mis alas son más de verdad. Allí esperaba mi vela, la que me dejará hacer cabriolas y emular a los pajarines de la ya incipiente primavera.

Una vez comprobada la vela, plegado el paracaidas (que espero no tener que usar nunca), nos disponemos a dar un paseo de costa en busca de un despegue.

Y de nuevo, otro regalo…llevo meses queriendo encontrar uno de estos faros; pues ahi está, cerca de Oia

El faro soñado

Tras visita de hierba fresca y olor a salitre bajamos de nuevo a la prontera con Portugal, donde la semana Santa parece haber salido de una pelicula de Tim Burton…

 

42.jpg

Y luego la cama con tabla y el insomnio, Despertar temprano, buscar un café, desayuno de centeno y disposición de ajustar el ala para dejar que las nubes hagan lo suyo.