Cascabelera
11 Dec
197. Verdaderamente felices vivimos sin odio entre los que odian. Entre seres que odian, vivamos sin odio.
198. Felices vivimos con buena salud entre los que están enfermos. Entre los que están enfermos, vivamos con buena salud.
199. Vivimos felices sin ansia entre aquellos que ansÃan. Entre aquellos que ansÃan, vivamos sin ansiar.
200. Felices vivimos porque no tenemos impedimentos. Llenémonos de gozo como dioses en la Esfera Radiante.
201. La victoria engendra enemistad. Los vencidos viven en la infelicidad. Renunciando tanto a la victoria como a la derrota, los pacÃficos viven felices.
202. No hay fuego como el deseo; no hay mal como el odio; no hay nada más enfermo que el cuerpo; no hay mayor felicidad que la paz del Nibbana .
203. El hambre es la mayor aflicción; los agregados (cuerpo-mente) representan la mayor enfermedad. Percibiendo esta realidad, se alcanza el Nibbana, la dicha suprema.
204. La salud es la más alta posesión. El contento es el mayor tesoro. Un amigo de confianza es el mejor pariente. Nibbana es la más alta bendición.
205. Habiendo experimentado el saber de la soledad y de la quietud, libre de angustia y de atadura, se absorbe en el saber del gozo de la Doctrina .
206. Saludable es la visión de los Nobles; su compañÃa siempre resulta dichosa. No viendo a necios, uno permanecerÃa siempre feliz.
207. Verdaderamente, quien permanece en compañÃa de necios se atribula durante mucho tiempo. La asociación con necios es incluso tan penosa como con un enemigo. Feliz es la compañÃa con un sabio, incluso tanto como el encuentro con un pariente.
208. Si hallas un hombre inteligente, sabio, con conocimiento, consistente, responsable y noble, con un hombre tal, virtuoso e inteligente, debe uno asociarse, como sigue la luna el sendero de las estrellas.Â
DHAMMAPADA, capÃtulo 15.
Buscando recordar lo aprendido, da igual si ha sido a 18mil km cuando la imagen se mostró, hasta allà tuvimos que subir y bajar una montaña para encontrarlo, como una peregrinación, en este caso, nuestra tercera peregrinación budista, por decirlo de alguna manera, aquÃ, sin imágenes, las cosas se resuelven entre mullidos cobijos de tela y algodón.
Los hechos, sin embargo,siguen siendo tan o más ciertos.
Y llegan las sorpresas de descanso merecido y de mirada que se cruza, atraviesan ellos esta vez la frontera mental (o los clastos) para recorrer mÃnimas distancias que se alteran con vacios inanimados.
Y al fin respiro, “volver a casa es esto”.
Desafiando las leyes básicas del público más edulcorado, permanecemos alerta pero en letargo, un profundo letargo de mirada de agua, y su sonido. Una pequeña corriente que libere energÃas, que vaya comprobando el equilibrio del que tantas veces damos fé.
Felino grande avisa a los pequeños bigotudos de que mejor se aparten y abandonen el deseo de adoptar una mÃmica. Huelen y revuelven aquà y allÃ, practican los circuitos sin posarse en el rincón-bonsai que pertenece a la reina Tsuki.
Un perro en casa, que juega con los felinos, curiosidades varias y bien dispuestas.
Paseamos entre las antiguas ruinas, del que decÃa tener un reino y un tesoro, o al menos, eso decÃa, que no creÃa. Abajo el valle y la llanura, campos fértiles donde buscar el diezmo…siempre los que vigilan han tenido una predilección extraña por las alturas.
Antes habÃa un hueco en la muralla, por el que podÃamos pasar sin que nadie le pusiese precio a los recintos que no se habitan, los pájaros entran y salen cuando quieren, pq yo no?.
Bajamos la colina y subimos otra más grande, del otro lado, los cadáveres de un tesoro mucho más antiguo, cadáveres de una globalización muy anterior, de cuando Roma era la ue dictaba las normas y las modas, de cunado Roma fingÃa una egemonÃa absoluta. De cuando dentro de un mundo global el latÃn pululaba en libertad por estas tierras rojas.
Y con esta es la tercera globalización desde Isis, no ha habido nunca un dios único ni una única creencia, que se lo digan a ellos, 4000 años son suficinte xa tomarse cualquier deidad en serio?.
Nos toca repasar acontecimientos, y tal vez no soy buena cuando quiero decir con palabras las cosas que espero se entiendan sin ellas, pongo mi alma en cada mota de caos que voy ordenando (Tiene que ser con palabras?)…y luzco la pared de mi alma, para que se vea más brillante o transparente. Quizás si hablo de tristeza, esa tristeza es entendida tal y cómo la nombro, como una crueldad.
Yo sé lo que dice ella, y entiendo que es asÃ, ya lo conozco desde hace tiempo. Pero no puedo evitar haber crecido, haber echo un pacto con lo invisible, y pertenecer al grupo de las Moiras aún sin haberlo elegido. Si alguien puede hablar mi lenguaje, este es el momento, dadas las circunstancias, me toca aprovechar cualquier atisbo de luz en mitad del abismo.
Esta es una época de enfadarse con el mundo, de redefinir las coordenadas, con algunas cosas si estoy de acuerdo, otras más bien me confunden. No es ningún pecado plantearse o replantearse las coordenadas. Ella dice qeu es mejor estar aquà a pesar de lo que sucede alrededor. Yo a veces me tomo como un trabajo duro, el mero echo de tener que “ser”.
Definir la situación es tan complicado como comprenderla.
Mientras avanzamos, y el esfuerzo por sobrevivir es importante, lasopciones son más bien pocas.
PodrÃa mirar hacia dentro y trabajar en todo aquello que apenas se ve, pero he elegido cosas, y esas cosas condicionan lo que a diario veo.
Es raro sentirse solo rodeado de gente.
Aprendo o sonrio, anhelo o echo de menos, sonreir cada dÃa menos, llevo el frio en el pecho.
Sólo el circuito habitual, sin sobresaltos, con similares matizes.
Es la tristeza, una tristeza sin sentido, y que no se basa en el dÃa a dÃa, ni en las personas que te lo hacen más fácil.
Entiendes cuando quiero escalar al siguiente escalón, pq este se alarga sintiendo que tal vez toca aprender de nuevo. Moverse con ágiles salto ya desgastados es sencillo, lo complicado va a ser subir a esa nube sin caer directamente al suelo como una pelusa de plomo.
En el otro lado de la pared de libros, corren las balas y la artilleria pesada…
En definitiva, los dÃas pasan… smos 8 bichos en esta casa, hace calor aqui dentro, se ve la estrella del monte pequeño, se acaba el año…
Uno necesita desear cosas, tener pequeños secretos, destinos a los que llegar despacio, cosas que hacer, mirar o buscar, un mundo propio en el que ir avanzando.
Eso es.
“Del mismo modo que se custodia un pueblo fronterizo, guárdate a ti mismo, por dentro y por fuera. No dejes de vigilar ni un momento, si no quieres que la oscuridad te venza.â€


















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