Del género Bobo -Preámbulos-
9 Oct
Como los erizos, ya sabéis
Los hombres un día sintieron sufrir
Y quisieron compartirlo
Entonces se inventaron el amor
El resultado fue ya sabéis
Como en los erizos
Con decirte que ya son varios días Sin salir,
Puedes creerlo, pero he sido moderadamente infeliz,
hice así una canción y creí que verías en ello un piropo,
La escuchaste y después me dijiste- lo tuyo es del genero bobo-
Cuando me quiero explicar
las palabras se esconden
En no se que sitio y entonces te escucho
igual que el que escucha
de lejos el trafico de su ciudad
y me pierdo en inmensas preguntas
que lucen con esplendor y absurdidad
ya viví, sufrí y ame, y todo ¿para que?
hicimos el amor
una vez que sentimos el frío
y resultado fue ya lo ves
mas o menos como en los erizos
cuando me quiero explicar
mis demonios se ponen groseros
me insultan y entonces me entran las dudas
y le hecho la culpa y a mi genero, y a correr
y si surgen preguntas pues dejo que surjan
en su esplendor y estupidez
viví, sufrí y ame, vale y ¿ahora que?
(Nacho Vegas y Luís Cernuda)
Sólo un preámbulo, marcado por el diapasón del otoño que ya se asoma…y como mejor presentación la del dilema del erizo, ¿Quién sino?

El dilema del erizo es un asunto mas bien psicológico que se podría definir con la frase: “cuanto mas cercanos a alguien mas nos lastimamos” ya que con esa persona creamos una especie de empatía muy grande.
Esto se basa de la idea de que los erizos tienen púas en su lomo; si se acercan uno a otro, las púas de cada uno dañarán al otro…triste y romántico a la vez!
La figura del dilema del erizo, se origina en el miedo a ser heridos por los demás o a quedarse solos. Así, durante esta etapa, la gente se vuelve retraída, tímida donde entendemos que la única manera de no ser lastimados es hacer todo lo que se les dice para evitar que los demás se enfaden, porque este enfado haría que estas personas se fueran de nuestro lado, haciendo nuestra soledad más grande.
Y aquí la comparación con el erizo: ante este miedo, decidimos alejarnos de los demás, pues este vacío interno que nos queda nos lleva a pensar que valemos muy poco y si intentamos acercarnos a alguien, éste terminará siendo dañado tarde o temprano…
De todas maneras, ni Nacho Vegas, ni Luis Cernuda, ni siquiera el mismísimo Schopenhauer saben explicar como pican las púas que me clavo…
Eso si, ye del género bobo, en eso le doy la razón a Vegas.
^_^













Buena canción para retomar Nuala .